Estonia es la pionera del Báltico: digital, relajada al estilo nórdico y con matrimonio igualitario desde 2024. El ambiente se concentra casi por completo en Tallin, donde los bares del casco antiguo y los barrios creativos del puerto están muy cerca.
Situación legal: desde el 1 de enero de 2024 las parejas del mismo sexo pueden casarse en Estonia, con derecho a adoptar; antes existía desde 2016 una ley de uniones. La discriminación laboral por orientación sexual está prohibida. No hay leyes restrictivas contra el colectivo LGBTQ+.